La factoría de delicatessen Pancracio (pancracio.com) demuestra, ya desde la elección de su potente nombre, un sentido del humos peculiar y unas ganas de transitar caminos diferentes. Tabletas de colores pop (fresa, lima y naranja) o pequeños chocolates disfrzados de olivas son dos de sus hits.
Es la nueva campaña de la policia en Australia. Se trata de intentar evitar las muertes de adolescentes cuausadas por no prestar atención a la carretera al estar escuchando música.
Que lo que toca Guille Mikyway se convierte en oro (o en la mejor campaña de Marketing Viral nacional) ya lo sabíamos. de hecho, la banda Sonora de la recién estrenada "Gominolas" es suya y va camino de éxito en las fiestas infantiles y diver-parks varios. Pero lo que quiero destacar es que el índice patrio de La Casa Azul ha llegado al puesto 25 de las listas de ventas nacionales en el mes de diciembre. Ojo, esto significa pugnar con los albumes de Pavarotti, Eagles, Rihanna o Juanes por poner unos ejemplos de superventas. La Casa Azul ha conseguido la milagrosa palabra de "agotado" en las cubetas de las tiendas y e sus conciertos el cartel "no hay localidades". Cosas así no se ven todos los días.
Me encanta encontrar cosas relacionadas con la publicidad. Me gusta ver lo amplio que puede llegar a ser el campo que abarca mi futura (y casi presente) profesión. esta es la última golosina encontrada, la primera de este nuevo año: Mad Men. Una serie que por desgracia, van a poner el Canal +, así que no podré verla en televisión.
Os dejo aquí el argumento y los afortunado que tienen canal + en casa podrán verla a partir de Abril.
Argumento: «Mad Men» se sitúa en 1960 y cuenta la historia de Sterling Cooper, una ficticia agencia de publicidad de Nueva York, centrándose en la vida profesional y personal de sus ambiciosos, competitivos y muchas veces egocéntricos empleados.
Una gran ambientación y una fotografía impecable destacan sobre un conjunto de un nivel altísimo, y enmarcan un argumento que gira alrededor de las vidas de unos personajes definidos y muy diferentes entre sí. De fondo, la sociedad cambiante de los Estados Unidos de principios de los 60. «Mad Men» es una serie que trata con inteligencia al espectador, sus escenas tienen un significado mayor al que proyectan a primera vista y muchas veces los silencios dicen más que las palabras. La serie termina conformándose como una velada crítica al optimismo desaforado de un país ingenuo y a la moral hipócrita dominante en esos años, factores que se disiparían en parte con los profundos cambios que vendrían en años venideros, como por ejemplo la independencia de la mujer.
Y es que, a pesar de estar ambientada en un mundo laboral casi excluvamente masculino, el papel de la mujer, relegada en esa época a un papel totalmente secundario, está muy presente en «Mad Men», pareciendo a veces incluso el tema principal sobre el que gira toda la trama. La visión de la mujer nos llega desde el prisma de diversos personajes femeninos, de diferentes procedencias y con diferentes actitudes ante la vida, pero todos ellos comprensibles e igualmente atractivos.
El reparto, a pesar de no estar conformado por actores de primera línea, está elegido al milímetro, logrando que ninguna actuación desmerezca un gran nivel medio. Jon Hamm es Don Draper, el director creativo de Sterling Cooper, cuyas preocupaciones oscilan entre no perder sus clientes más importantes a manos de los empleados más jóvenes de la agencia y ocultar sus affairs a su mujer Betty, interpretada por January Jones. Vincent Kartheiser («Angel») es Pete Campbell, un joven y ambicioso ejecutivo que proviene de una rica familia y representa la mayor amenaza para Draper. Elisabeth Moss (la menor de las hijas del presidente Bartlet en «West Wing») es Peggy Olson, una nueva secretaria en la agencia, deseosa de prosperar gracias a su oportunismo. John Slattery («Mujeres Desesperadas») es Roger Sterling, socio de la agencia y amigo personal de Draper. La serie está creada por Matthew Weiner, productor y ocasional guionista de las dos últimas temporadas de «Los Soprano».
«Mad Men» es una serie que probablemente muchos encontrarán lenta y aburrida, pero que a buen seguro será disfrutada por espectadores más exquisitos. Todo en ella está cuidado hasta el más mínimo detalle, incluyendo unos originales créditos iniciales. En definitiva, una fantástica serie no apta para todos los paladares.
Porque hay sonidos que te transportan en el tiempo, canciones que te proponen recuerdos, incluso melodias,que sin ninguna palabra te dicen tantas cosas como un gran libro. Hay momentos que no olvidamos, que quedan grabados, y solo algunos sentidos nos pueden hacer revivirlos, una y otra vez, como en sueños.
El graffiti se ha vuelto parte de cualquier ciudad del mundo, pero no siempre es algo que es agradable a la vista. Por ello el grupo
LichtFaktor de Alemania empezaron a crear un nuevo tipo de graffiti en el cual usan linternas de leds, lamparas e incluso fuegos artificiales, y para poder captar sus creaciones utilizan la fotografía con largos tiempos de exposición.
Hoy he encontrado un nuevo almacén de golosinas visuales en la red. Me ha gustado el material que tienen colgado así como lo internacional de sus post. Pero lo que más me ha llamado la atención es la presentación que hacen de si mismos. La pego aquí y os dejo el link para que lo visiteis vosotros mismos.
SUBAQUATICA es una base secreta submarina comandada por el visionario villano Karl Stromberg.
SUBAQUATICA
es, entre otras cosas, un espacio físico a modo de Galería de arte,
Librería y “Concept Shop” en donde podemos encontrar desde obra gráfica
a piezas originales de diferentes artistas así como “Designer Toys”,
camisetas, libros y revistas de arte y diseño; todo ello en torno al
arte y cultura urbana contemporánea y más alternativa, con especial
atención al arte desarrollado en la calle.
SUBAQUATICA es
tambien una plataforma para el desarrollo de diferentes proyectos
individuales y colectivos con artistas y diseñadores que puede dar
lugar a la edición de objetos subaquaticos o el comisariado y
producción de instalaciones, exposiciones y distintos eventos en torno
a la cultura urbana contemporánea.
En este momento no es el hecho de tener mil proyectos lo que me preocupa, sino que yo misma soy un proyecto. Mi propio proyecto, el más personal. Intento moldearlo cuidadosamente, aportando toda la información que tengo a mi alcance, seleccionando prioridades, dejando también que de ve z en cuando el proyecto tenga sus pausas... para pensar y evaluar lo que ya está hecho. Hata ahora tengo muchos borradores pero pocas soluciones... quizas estas golosinavisuales me lleven a alguna.